Último libro de Arturo Pérez-Reverte

domingo, 8 de febrero de 2015

Esos delfines violadores

Hace un par de semanas escribí en esta página, parafraseando un antiguo dicho, que una ardilla podría recorrer España saltando de gilipollas en gilipollas sin tocar el suelo. Y hay quien se ha mosqueado, claro. Ya está el Reverte insultando. Pero lo blanco y en tetrabrik suele ser leche. Asumámoslo. En España, por alguna razón que tiene que ver con nuestra triste historia, con nuestra tradicional, voluntaria y gozosa incultura trufada de complejos y con ese toque de demagogia oportunista que algunos, a falta de otra ocupación decente, han convertido en medio de vida, los extremos de gilipollez nacional pueden ser formidables. Y si a los cantamañanas natos, vocacionales o simples aficionados, añades los simples tontos de infantería -otrosí llamados tontos de baba o tontos del culo-, el número de unos y otros, coincidiendo a menudo en maneras y objetivos, se hace infinito, en plan muchedumbre tan apretada que en cuanto nazcamos unos pocos más acabaremos cayéndonos al agua. Como suele decir Carlos Herrera, que conoce a la peña hasta por las tapas, aquí hay más tontos que botellines de cerveza. 

Como el espacio de que dispongo no es mucho, voy a poner sólo dos ejemplos recientes. Pero estoy seguro de que cada uno de ustedes podría aportar su buena docena y media. O más. Uno lo escuché en la radio y otro en la tele. El de la radio fue en boca de una presunta señora que, indignada, reprochaba a un novelista que éste hubiera mencionado la famosa frase de Alejandro Dumas referida a sus propias novelas: «Es lícito violar la Historia, pero a condición de hacerle hermosas criaturas». Como habrán ustedes adivinado, la señora ponía de vuelta y media no sólo al autor de El conde de Montecristo y Los tres mosqueteros, al que calificó de machista sin escrúpulos, sino también al infeliz juntaletras que se había atrevido a citar la frase. El uso del verbo violar ya era una agresión a la mujer, sostenía la señora. Hasta decir «violar la correspondencia» o «violar la intimidad» lo era, sostuvo, del mismo modo que decir «el terrorismo es el cáncer de la sociedad moderna», como se había dicho un rato antes en el mismo programa, era insultar a todos los enfermos de cáncer. Pero es que, además, según la antedicha dama, el resto de la cita dumasiana justificaba la violación y la presentaba como algo positivo y hasta lícito, lo que ya era el colmo. De ahí pasó a mencionar las violaciones y el genocidio en Bosnia y Ruanda, asegurando que de unas cosas vienen otras, y acabó afirmando con rotundidad: «Nunca leeré una novela de ese Dumas». Pero lo más simpático fue que el novelista que estaba siendo entrevistado, en vez de tomárselo a cachondeo, hablar de contextos socioculturales distintos entre Dumas y lo de ahora, o recomendar a la señora que leyese a Belén Esteban, que habría sido una forma elegante de mandarla a hacer puñetas, se disculpó casi balbuciente, dándole la razón y prometiendo enmendarse en el futuro. El muy tiñalpa. 

La otra fue más bonita, si cabe. Más zoológicamente universal. Porque hablando de la imagen simpática que suele tenerse de los delfines, un pavo -esta vez era varón, mi primo- dijo muy serio en la tele que de simpáticos nada; pues ahí donde los ven, con su sonrisa indeleble, los machos son crueles porque «acosan a las hembras y las obligan a mantener relaciones sexuales». A tal afirmación siguió entre los contertulios un silencio, ignoro si horrorizado o desconcertado, que duró unos segundos, antes de pasar a hablar de otra cosa, mariposa. Y ahí, lo confieso malevo, sí eché en falta a alguien que, como la señora indignada con Dumas, se solidarizara con las pobres delfinas, forzadas por los malvados delfinos a tener relaciones sexuales contra su voluntad. Forzadas impunemente por esos fasciomachistas con aletas en la profundidad de los mares. Y ya puestos a ser consecuentes, que denunciara también, exigiendo soluciones urgentes, la triste situación sumisa de leonas, focas, cebras, lobas, conejas, gallinas, palomas mensajeras o sin mensaje, escarabajas peloteras, osas panda, patas azulonas, rinocerontas, tigresas de Ranchipur, urracas, murciélagas, grullas, cernícalas lagartijeras, perras salchicha, canguras australianas e hipopótamas del río Congo, entre infinidad de otras hembras oprimidas y por oprimir. Que, todas ellas, todavía en este siglo XXI, siguen siendo forzadas al sexo con intolerable desconsideración por los machos de su especie, que van al asunto con salvaje brutalidad animal en vez de acercarse a ellas con el debido respeto y la pregunta previa de si están de humor, prenda mía, o les duele la cabeza. 

8 de febrero de 2015 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te encuentras con ejemplos como esos, y otros muchos en el día a día, y vas perdiendo a pasos agigantados la fe en la especie humana. No sé si serán las ondas wifi, la mierda que cada vez más lleva la comida, o los recortes aplicados con quirúrgica precisión en educación, pero desde luego la cosa va a peor…

PATARRAN TRAN TRAN dijo...

Ay Señor, que me dá.
Que jartá de reir y de reir.
En fin, Maestro, que se puede esperar de algunos miembros (y miembras) de la ciudadanía de la piel de toro.
Habria que analizar la educación que han recibido (que es la base y fuente de lo que somos, no lo olvidemos)
Y ya de paso... su acervo genético, que igual es que se está produciendo una involución de la especie.
Criaturas.
Bromas aparte... yo cada vez estoy mas convencido que en "occidente" hemos perdido algo por el camino.
No se exactamente el qué... pero algo hemos dejado atrás.
Y si no... mire usted estas imágenes de los Balcanes... y me lo cuenta.
como viven, sus caras y sus expresiones.
Y por regla general... sonriendo.
Quizá algunos paisajes le suenen, Maestro.
En Moto por los Balcanes

SUSANA DE ARGENTINA dijo...

A DON PÉREZ REVERTE
SUS ARTÍCULOS Y LIBROS ME ENCANTAN. CAIGO EN EL CLICHÉ DE DECÍRSELO. COMO VIVO EN ARGENTINA Y NO DOMINO INTERNET, APROVECHO PARA SEÑALARLE
- DESVELAR Y DEVELAR NO SON SINÓNIMOS
- EL VERBO "PARIR" ES DEFECTIVO, POR LO TANTO NO SE PUEDE DECIR, POR EJEMPLO "ELLAS PAREN"
- NO SE DICE "LICÚA", PORQUE NO LLEVA ACENTO
- NO SE DICE, POR EJEMPLO " SE TOMÓ EL VINO" , YA QUE EL PRONOMBRE "SE" SE USA CON VERBOS REFLEXIVOS
LE DIGO ESTO POR QUE SEGURO QUE LO SABE PERO SE LE ESCAPÓ A LOS QUE REVISAN O CORRIGEN SUS OBRAS. AGRADECIDA POR SUS LIBROS. SUSANA DE ARGENTINA